La lucha contra las telangiectasias y varices es una prioridad en el campo de la flebología avanzada, ya que estas afecciones no solo afectan la apariencia estética de las piernas, sino que también pueden generar molestias, dolor y complicaciones en la circulación. La microcirugía asociada a la esclerosis –ya sea utilizando esclerosis líquida o en espuma– se posiciona como una técnica innovadora, mínimamente invasiva y altamente eficaz para tratar estas patologías. Además, esta modalidad complementa otras opciones de tratamiento, como el Endolaser y el Endolaser Foam Ablation, ampliando así la gama de soluciones disponibles para los pacientes.


¿Qué es la Microcirugía Asociada a la Esclerosis?

La microcirugía asociada a la esclerosis combina dos técnicas:

  • Microcirugía: Intervención quirúrgica de precisión para eliminar o mejorar la apariencia de las venas afectadas.
  • Esclerosis: Aplicación de un agente esclerosante que provoca la contracción y eventual cierre de la vena, impidiendo la circulación del flujo sanguíneo por esa vía.

Existen dos formas de esclerosis que se utilizan en este tratamiento:

  • Esclerosis Líquida: Consiste en la inyección directa del agente esclerosante en forma líquida. Es especialmente útil en casos de venas pequeñas o moderadas y permite una distribución homogénea del producto.
  • Esclerosis en Espuma: La técnica de esclerosis en espuma se obtiene mezclando el agente esclerosante con gas, lo que genera una espuma estable que mejora el contacto con la pared venosa. Este método es ideal para tratar venas de mayor calibre o cuando se requiere una acción más prolongada del agente.

Indicaciones:

  • Tratamiento de telangiectasias y varices que afectan la estética y funcionalidad de las extremidades.
  • Casos en los que se buscan alternativas menos invasivas que la cirugía convencional.
  • Pacientes que requieren una solución rápida, con mínima recuperación y bajo riesgo de complicaciones.

¿Cómo Funciona el Tratamiento?

El procedimiento se realiza en entornos ambulatorios y se basa en un protocolo estructurado que garantiza precisión y seguridad en cada etapa:

  1. Diagnóstico Previo:
    • Se efectúa un estudio ecográfico, habitualmente mediante Ecodoppler, para identificar con exactitud la localización, extensión y características de las venas afectadas.
  2. Preparación del Agente Esclerosante:
    • Dependiendo de la indicación, se prepara el agente esclerosante en forma líquida o se genera una espuma mediante la mezcla del producto con un gas (usualmente CO₂ o aire), garantizando una consistencia homogénea y estable.
  3. Inyección Controlada:
    • Con la ayuda de técnicas de imagen (ultrasonido), el especialista inyecta el agente esclerosante en la vena afectada.
    • La inyección se realiza de forma precisa, asegurando que el producto se distribuya uniformemente a lo largo de la pared venosa, lo que propicia su contracción y eventual cierre.
  4. Microcirugía:
    • En algunos casos, se complementa la esclerosis con microcirugía para eliminar restos de tejido o para mejorar la estética de la zona tratada.
    • Esta fase puede incluir técnicas de mini-incisión para extraer fragmentos de venas que no se cierran completamente solo con la esclerosis.
  5. Postratamiento y Seguimiento:
    • Se aplican vendajes o medias de compresión para favorecer el proceso de cicatrización y el cierre definitivo de las venas.
    • Se programan controles posteriores mediante Ecodoppler para evaluar la evolución y, en su caso, realizar ajustes en el plan terapéutico.

Beneficios y Resultados

La microcirugía asociada a la esclerosis ofrece numerosos beneficios para los pacientes:

  • Alta Eficacia:
    Estudios recientes indican que el tratamiento presenta tasas de éxito elevadas, tanto con esclerosis líquida como en espuma, permitiendo un cierre efectivo de las venas problemáticas.
  • Recuperación Rápida:
    Al tratarse de un procedimiento mínimamente invasivo, los pacientes pueden retomar sus actividades diarias en un corto período, con molestias mínimas.
  • Mejora Estética y Funcional:
    La eliminación o reducción de telangiectasias y varices no solo mejora la apariencia de las piernas, sino que también contribuye a una mejor circulación sanguínea y reducción del dolor.
  • Versatilidad en el Tratamiento:
    La opción de utilizar esclerosis líquida o en espuma permite adaptar el procedimiento a las características específicas de cada caso, optimizando así los resultados.

Mitos y Realidades

Existen diversos mitos asociados al tratamiento con esclerosis y microcirugía que es importante desmentir:

  • Mito: «Es un procedimiento muy doloroso.»
    Realidad: Gracias al uso de técnicas de anestesia local y a la precisión del procedimiento guiado por imagen, la mayoría de los pacientes experimenta solo molestias leves.
  • Mito: «Se requieren múltiples sesiones para ver resultados.»
    Realidad: En la mayoría de los casos, una o pocas sesiones son suficientes para obtener resultados visibles y duraderos.
  • Mito: «El tratamiento tiene muchos efectos secundarios.»
    Realidad: Cuando es realizado por profesionales especializados en flebología avanzada, el riesgo de complicaciones es muy bajo, con efectos secundarios limitados y transitorios.

Conclusión

La microcirugía asociada a la esclerosis es una alternativa innovadora y eficaz para el tratamiento de telangiectasias y varices, utilizando esclerosis líquida o en espuma. Este procedimiento, realizado en entornos ambulatorios y guiado por técnicas de imagen, ofrece resultados estéticos y funcionales superiores con una mínima invasividad y rápida recuperación.

Si sufres de varices o telangiectasias, es fundamental consultar con un especialista en flebología o microcirugía vascular para obtener un diagnóstico preciso y un plan de tratamiento personalizado. ¡Da el primer paso hacia unas piernas más saludables y estéticas!